El New York Times vuelve a estar en el centro de la controversia, pero esta vez no por una investigación o una primicia, sino por una demanda federal relacionada con sus propias políticas internas de diversidad e inclusión.
La administración del presidente Donald Trump ha presentado una acción legal contra el influyente medio liberal, alegando prácticas discriminatorias en el proceso de promoción de empleados. En el centro del caso se encuentra un empleado masculino blanco cuya identidad no ha sido revelada, quien afirma haber sido excluido de una promoción en favor de un grupo finalista compuesto por candidatos de distintas razas y géneros.
Según reportes del New York Post, el denunciante sostiene que fue pasado por alto pese a su experiencia, mientras que la lista final de candidatos incluía una mujer blanca, un hombre negro, una mujer asiática y una mujer multirracial. La acusación forma parte de una queja presentada ante la Comisión de Igualdad de Oportunidades en el Empleo (EEOC), que ha tomado el caso con seriedad.
El propio New York Times ha informado sobre la demanda y señala que el empleado en cuestión trabaja en la organización desde 2014. En 2025, aplicó para el puesto de editor adjunto de bienes raíces, logró una entrevista inicial, pero no avanzó a la fase final del proceso de selección. El demandante argumenta que estaba más calificado que la persona que finalmente obtuvo el puesto.
Uno de los elementos más sensibles del caso es la referencia a un documento interno del periódico, denominado “Call to Action” (2021), en el que se establecen objetivos de diversidad. Según lo citado en la demanda, dicho enfoque habría implicado que una reducción en la proporción de empleados blancos y hombres era un efecto esperado para alcanzar esas metas.
La demanda busca obligar al New York Times a detener cualquier práctica discriminatoria basada en raza o sexo, así como corregir los efectos de políticas laborales anteriores y actuales que se consideren ilegales.
Por su parte, la vocera del medio, Rhoades Ha, ha negado categóricamente las acusaciones de discriminación.
Como ocurre en este tipo de casos, desde fuera es difícil determinar la solidez de las alegaciones o los criterios exactos utilizados en el proceso de selección. Sin embargo, el caso ya ha encendido el debate público sobre los límites de las políticas de diversidad en grandes corporaciones mediáticas y su aplicación en decisiones laborales internas.

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